viernes, 29 de octubre de 2010

Truco o trato

hh

Cuando yo era crío el Día de todos los Santos lo único que hacíamos era acompañar a la familia a comprar flores para llevarlas después a la tumba de los antepasados muertos. Un fiestorrón vamos. Gracias a la globalización televisada ahora nos olvidamos de nuestros muertos y nos concentramos en buscar un disfraz molón para celebrar no el Día de todos los Santos sino Halloween. Iba a enrollarme explicando que tal celebración proviene de una festividad celta, el Samhain, pero como se me iba a notar que tal explicación estaba copiada palabra por palabra de la Wikipedia creo que lo mejor será que me olvide de análisis pseudohistoricos y pase directamente a lo que ahora me preocupa. Necesito un disfraz para la noche del domingo. Después de darle unas cuantas vueltas y teniendo en cuenta que no tengo mucho tiempo y que dinero tengo la mitad que tiempo finalmente me he decidido por el disfraz de cantante noruego de Black Metal. Para el que tenga unos gustos musicales alejados de la escena metalera noruega os voy a dejar un par de ejemplos de lo que busco. Quiero parecerme a este o a este. También me hace gracia ir vestido como este pero me da miedo terminar descuartizando a alguien o acabar en una fiesta sadomaso con un hacha metida en el culo. Si me he decidido por tal disfraz es porque aparte de una peluca y algo de pintura en la cara no necesito mucho más. Tengo camisetas negras, tengo unos pantalones negros elásticos, tengo cinturones de tachuelas (también tengo uno de pinchos de los que hacen pupa pero me lo dejé en Madrid pues no pensé que lo fuera a necesitar en la playa) y tengo un par de botas Martens. Solo me queda hacerme un collar con una cruz del revés y enrollarme metros de cinta adhesiva negra desde las muñecas hasta los codos. Para darle el toque definitivo he pensado en comprarme una botella de granadina y hacer gárgaras con ella antes de salir de casa con el fin de tener la boca más roja que Drácula. El año pasado me disfracé de Alex, el entrañable asesino violador de La Naranja Mecánica y me pase toda la noche explicándole a la gente quién se suponía que era yo, qué película era esa que casi nadie había visto y quién pollas es Stanley Kubrick. Mi disfraz estaba logrado, camisa y pantalones blancos, tirantes a juego, sombrero negro, bate de béisbol (hecho con esterillas de playa enrolladas) botas negras por encima de los pantalones, pestañas tatuadas bajo el ojo derecho y protector genital. Esto era lo mejor del disfraz. Ya que no me había traído a la playa el protector de huevos que utilizaba en taekwondo me tocó inventarme uno poniéndome unas bragas blancas encima de los pantalones y rellenándolas con trapos de cocina a la altura del paquete. Quedaba resultón pero era un infierno cada vez que iba al baño a mear. Lo malo fue que esa noche todos mis compis iban disfrazados de vampiros, brujas, monjes, etc….o sea, todos de negro siniestro y yo de blanco inmaculado y con unas bragas sobre los pantalones. Daba de todo menos miedo.
k
Aquí os dejo una muestra de Black Metal, no son noruegos sino suecos pero para el caso es lo mismo. Aunque no os lo creáis esa voz de ultratumba es de una tía!
kk

Arch Enemy - Nemesis

kkkkkkkkk

jueves, 21 de octubre de 2010

Por los pelos

kkkk


Misión cumplida, solo una rotonda más y estaré a salvo. Conducir ligeramente borracho en esta zona de España es tarea harto estresante. En Madrid pillas un control si tienes mala suerte pero aquí con suerte solo pillas dos o tres en la misma noche. Iba a decir que hasta ahora yo me he ido librando pero acabo de recordar que el año pasado me clavaron 150 pavos del ala en un control rutinario a las tres de la mañana de un frío martes de diciembre. Soy un desgraciado, para una vez que no iba borracho resulta que no tenia la ITV pasada. Hoy parece que voy a tener más suerte. He atravesado el triángulo fatídico que forman Salou, Vila Seca y La Pineda sin que ningún agente de la autoridad se entere de que me he bebido cinco medianas, un chupito de orujo y un café irlandés. Ya veo la última rotonda y las luces de La Pineda, soy un superviviente. Pero algo falla. Las luces de mi nuevo pueblo son las de siempre pero con espanto compruebo que entre las farolas y los neones de los hoteles hay unos destellos azules esperándome en la última rotonda. Mierda. Estoy ya muy cerca y no es cosa de hacer un trompo y dar media vuelta así que tiro el porro por la ventanilla y empiezo a rezar avemarías mientras ensayo mi próxima interpretación. Un mosso me obliga a parar haciéndome señas con un chisme a medio camino entre una espada laser y un Gusiluz. Me voy a comer un marrón. Paro el coche, bajo la música y adopto la pose más tranquila que se puede adoptar cuando tienes las pelotas oprimiéndote la traquea. Un agente con cara de haberse pasado toda la EGB en la clase de educación especial me da las buenas noches y echa una mirada primero al interior del coche y luego a mi chupa de cuero (falso), mi gorra, mi barba, mis pendientes y mi cara de culpable. Soy el vivo retrato de lo que llevan toda la noche esperando. El mosso con problemas de aprendizaje se acerca un poco más a la ventanilla y me pregunta algo que yo llevo años preguntándome:

- ¿Hacia donde se dirige?

- A La Pineda, vivo ahí.

El mosso vuelve la mirada hacia las luces de La Pineda. Después vuelve mirarme a mí. Repite esta operación un par de veces. Sin duda está ganando tiempo mientras intenta procesar la sustancial información que acabo de facilitarle. Debe de andar buscando el sujeto y el predicado de la frase. Esos segundos de indecisión me ponen aún más nervioso si cabe y cuando estoy a punto de declararme culpable del asesinato de Kennedy el agente que había permanecido callado hasta ahora abre la boca.

- ¿Sale usted….?

Sin escuchar el resto de la pregunta y basándome en que dicha conjugación del verbo “salir” en boca de un policía en un control de carretera solo puede significar una cosa abro la puerta del coche, pongo un pie fuera y entonces, solo entonces, proceso el resto de la pregunta.

-¿…….de Port Aventura?

Meto el pie en el coche, cierro la puerta y me bendigo a mi mismo por ser un puto perro y no molestarme nunca en descolgar del retrovisor la acreditación que me permite entrar al parque. Esta rotonda se encuentra apenas a un kilómetro de la salida del parking de empleados y yo acabo de pasar por allí, mi inesperada coartada es perfecta.

- Sí…..sí, claro….mmmm…vengo del parque, de currar.

- ¿No es un poco tarde para salir de trabajar?

Vale, mi coartada es casi perfecta. Es la hora de la patraña.

- Para nosotros no, curramos cuando el parque está vacío, limpiando toda la mierda.

Sin apartar la mirada de los ojos del mosso me felicito interiormente por tan rápida y verosímil respuesta mientras observo como me crece la nariz. Alea iacta est. El mosso mira a su empanado compañero pero como este parece absorto en el vuelo de un mosquito tigre le toca al espabilado decirme lo mejor que te puede decir un madero en un control de tráfico.

- Circule por favor.
jjj
kkk

miércoles, 20 de octubre de 2010

El que canta sus males espanta

ggggg
jjjjj

La Habitación Roja - El Eje del Mal
kk

No va a volver a pasarnos esto
No quiero ya más de lo mismo
Y tú eres más de lo que puedo aguantar
No vas a volver a sentirte único
Algo especial algo importante
Búscate a alguien que te pueda aguantar

Esto es lo mejor que podía pasarnos
Sigamos caminos separados
Esto es lo mejor, tal vez con el tiempo
Valores lo que juntos pasamos

No va a volver a pasarnos esto
No quiero ya más de lo mismo
Sigues igual y nunca vas a cambiar
Ya sé que jamás vas a equivocarte
Pero ya no eres importante
Y pronto alguien ocupará tu lugar

Esto es lo mejor que podía pasarnos
Sigamos caminos separados
Esto es lo mejor, tal vez con el tiempo
Valores lo que juntos pasamos

Vuelven mis soldados a casa
Pero tu guerra no va a terminar
Me insultas, no hay quien te aguante
En tu cabeza está el eje del mal

No va a volver a pasarnos esto
No quiero ya más de lo mismo
Y tú eres más de lo que puedo aguantar
No vas a volver a sentirte único
Algo especial algo importante
Búscate a alguien que te pueda aguantar

No va a volver a pasarnos esto
Y no es cuestión de tiempo
Esto está más que muerto

No va a volver a pasarnos esto
Mi tiempo no es tu tiempo
Y ya ni te respeto ni siento ni quiero ni puedo ya más

kkkkkkk

jueves, 14 de octubre de 2010

El Juicio Final

kkkk

He vuelto a soñar que se acababa el mundo. Como siempre que sueño con tan alegre panorama yo no tenía ni puta idea de que forma iba a tomar el armagedón pero sabía que estaba al caer. Apenas unas horas o días y todo se iría al carajo. Casi nunca me acuerdo de lo que sueño básicamente porque en vez de beberme un vasito de leche antes de dormir yo me fumo un peta. De pequeño en mis pesadillas siempre aparecían millones de alfileres o habitaciones que crecían alrededor de mi cama hasta que perdía de vista el techo y las paredes y me veía a mi mismo como un minúsculo organismo en pijama metido en una cama minúscula con sus minúsculas sábanas de franela. Ahora mis peores pesadillas son sueños de vidas mejores que se volatilizan con el bip bip bip de la alarma del móvil. Cuando eso ocurre me cuesta horrores salir de la cama y me quedo tirado un buen rato, sintiéndome como Charlton Heston en la secuencia final de “El Planeta de los Simios”. Cuando sueño que se acaba el mundo no es la idea de desaparecer la que me acongoja. Es el hecho de tener que despedirme de cierta gente. Normalmente opto por lo fácil y me meto en un agujero a esperar el juicio final, evitando así que se me parta el corazón al tener que ver por última vez a alguien. Otras veces me siento más valiente y me paso el sueño corriendo de un lado a otro buscando a la gente a la que quiero para recordarles que han sido lo mejor de mi vida. Nunca encuentro a quien busco pero una vez encontré a alguien que me buscaba a mí para decirme que yo había sido lo mejor de su vida. Yo no sabia quien era esa persona pero como hasta en mis sueños soy un poco tonto me hice el sueco y le dije que yo sentía lo mismo. Luego resultó que no se acababa el mundo y me pasé el resto de la vida junto alguien a quien no conocía hasta que sonó el despertador. El fin del mundo de hoy ha sido distinto por la sencilla razón de que no había de quien despedirse. En mi sueño solo estábamos yo mismo y un planeta a punto de petar. Yo era el único habitante de este mundo, aspecto este que explica sin duda el hecho de que todo se estuviera yendo a la mierda. Estaba solo. No tenia sentido esconderse y mucho menos buscar a nadie. Eso era lo terrorífico. Todo se acababa y no había nada que hacer hasta que eso ocurriera. No había nada de lo que arrepentirse, nada que arreglar a última hora, nadie a quien pedir perdón, nadie a quien perdonar, nadie con quien echar un polvo, nadie a quien confesarle un amor escondido durante años, nadie a quien abrazar mientras todo se esfumaba. No sé si sueño estas cosas por ser tan egocéntrico o por comerme una pizza cuatro quesos a las tres de la mañana, solo sé que cuando he escuchado el bip bip bip de la alarma me han entrado ganas de salir a abrazar a todo el mundo pero se me han pasado enseguida.
kkk
kkkk

jueves, 7 de octubre de 2010

9 canciones y media botella de tequila

k
Las canciones están precedidas de unos segundos de publicidad y alguna tardará un poco en cargar. Sed pacientes, total, si os habéis metido aquí es porque no tenéis nada mejor que hacer o porque no os apetece hacerlo.

.
The Jesus and Mary Chain - Snakedriver

.

The Clash - Straight to hell


.
Interpol - Not even jail

.
Love - Alone again or
.

Queens of the stone age - You Think I Ain't Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire

.

Kings of Leon - Sex on fire


.
Foo Fighters - D.O.A.

.
Muse - Assassin

.
The Kinks - Death of a clown
kkkkkkk
kkkkkkk

viernes, 1 de octubre de 2010

Propina

kkk

En mi día a día en el curro tengo que aguantar que la gente me ignore, me empuje, me grite, me mire por encima del hombro, me vacile, se ria de mi, desprecie mi trabajo y en contados casos hasta me insulte. En otras palabras, en mi curro algunos clientes me toman por el pito del sereno. Mi única respuesta posible en esos casos es una sonrisa de las de “te voy a sonreir porque si te meto la cámara por el culo me despiden” o un sonriente “pasadlo bien” que en realidad esconde un “que te den”. Con el tiempo he aprendido que contestar sonrientemente a cualquier posible menosprecio es la mejor válvula de escape a tanto ninguneo. Además de servirte para tener tú la última palabra también es la mejor forma de demostrar que estás muy por encima de su imbecilidad y que ni su cara de majadero ni su vacile de todo a cien van a conseguir amargarte el día. Afortunadamente no siempre es así. Ya os he contado otras veces que lo peor de mi curro es la gente y que lo mejor también es la gente. Ayer fue el último día de las vacaciones de una pareja de guiris que se han pasado quince días babeando al ver como su preciosa hija de tres años babeaba en brazos de Elmo, Coco, Epi, Blas, Triki, Betty Boop, el Pajaro Loco y su parienta y cualquier otro personaje de los que pululan por aquí. En estos quince días le he hecho a esta niña, de nombre Susi, decenas de fotos en todos los rincones del parque. Si la niña es un encanto los padres lo son más. Cada tarde, antes de volver al hotel, se pasaban por la tienda para ver sus fotos y no ha habido día que no se hayan llevado alguna. En la pared del cuarto de una niña de Manchester van a estar pegados durante mucho tiempo un montón de recuerdos de los que mis compañeros y yo hemos sido participes. Como digo ayer fue el último día de vacaciones de esta maravillosa familia. Obviamente yo no sabía tal dato pero tras dos semanas cruzándonos por el parque ellos se sintieron con la suficiente confianza como para despedirse de mí. Después de unos besos y unos buenos deseos para el futuro les pregunté si querían hacerse la última foto. Me contestaron que si pero cuando yo ya me estaba llevando la cámara a la cara la madre me cogió del brazo, me aparto la cámara, cogió a Susi del suelo, me la puso en los brazos, le dio su cámara al primer turista que pasaba y ella y el marido se pusieron a mi lado con su mejor sonrisa. Yo lo estaba flipando tanto que salí en la foto con cara de acabar de ver a la virgen María. Si no era suficiente con ponerme los pelos de punta al ver como metían en su cámara un pedacito de mi alma la madre me dijo como colofón: “Thanks indeed, we will always remember these days and we will always remember you”.
kkkkk
kkkkk

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Dry Martini, agitado, no removido...

kkkkk



Creo que la CIA utiliza mi blog para enviar mensajes a sus agentes. Si no es la CIA será Al-Qaeda, el Mossad, el MI6 o los rusos, que antes daban miedo cuando eran la KGB pero ahora tienen nombre de empresa de transportes, SVR. A lo mejor estoy exagerando pero me hacia ilusión incluir tanto nombre comprometedor en el blog. Me pregunto si mi nombre acabará de aparecer en la pantalla de un ordenador del Pentágono. A lo que iba, creo que alguien introduce códigos secretos en los comentarios de este blog. A tal conclusión no he llegado porque se me haya ido la mano con el tintorro sino por un hallazgo efectuado esta misma mañana. En un ataque de autocomplacencia me hallaba releyendo unas entradas de hace casi un año cuando de pronto he visto que una de ellas tenía treinta comentarios!! Si una entrada hubiese recibido treinta comentarios no solo me acordaría sino que me habría hecho una camiseta contándolo. La entrada la publiqué en noviembre del 2009 (para comprobar todo esto pinchad aquí y bajad hasta el nueve de Noviembre) y no tuvo ningún comentario hasta que el pasado siete de febrero un anónimo me dijo hola y me dejó la url de una página. Típico comentario de spam. Desde ese día y hasta hace un mes otras veintinueve visitas me han dejado spam en esa entrada. Yo ya había tenido algún comentario de spam en el blog pero muy raramente y muy repartidos. ¿Por qué tengo treinta comentarios en la misma entrada? ¿Qué tiene esa entrada? ¿Qué ha llamado la atención de los programas de envío de spam o de los servicios secretos mundiales? La entrada en si no es como para que me den el premio Cervantes. Cuento como me hago un porro y hablo del Miki. La foto también es del Miki con cara de llevar tres cañas de más. ¿Será esto cosa del Miki? ¿Tendrá a la Interpol detrás? No me extrañaría ni un cachito. El contenido de los comentarios tampoco permite vislumbrar un posible significado oculto de los mismos. Básicamente todos se componen de frases sueltas seguidas de cientos de urls que pretenden meterme en páginas de casinos, tiendas de relojes falsos, bingos, venta de viagra (no sé como tomarme esto), alargamiento de pene (ni esto), venta de drogas (esto si sé como tomármelo), cupones de descuento, webcams impuras y otras paginas que por el nombre no adivino a saber qué milonga te venderán. También hay un par de tíos cansinos que me sueltan una parrafada, uno para convencerme de que viaje en avión y otro para que pruebe el queso francés Blue d’Avergne. Parece ser que tiene un wonderfull aroma. Que lo pruebe Mata Hari, yo soy más de El Ventero. No sé a vosotros pero a mi me intriga este masivo envío de chorradas localizado en el mismo sitio de manera aparentemente aleatoria y/o casual. Como decía mi abuela que en paz descanse: aquí se cuece algún mejunje. Espero no haber destapado la liebre con este post no sea que mañana vengan a casa unas fuerzas especiales a intentar despegarme del sofá. Odiaría terminar siendo visto por última vez dentro de una camioneta de reparto de la SVR. Quiero suponer que no hay de que preocuparse y que todo será fruto de la casualidad y de mi perturbado cerebro. Esas apasionantes intrigas solo ocurren en las novelas de John Le Carré. En una de esas novelas en estos momentos un asesino a sueldo se me acercaría por detrás, me rodearía el cuello con un fino alambre y me asfixiaría sin dejarme siquiera terminar de escrib
kkkkkkkkk
kkkkkkkkk

jueves, 9 de septiembre de 2010

El desayuno de los campeones

ll



La dependienta me observa de arriba abajo. Parece no haberme entendido. Se lo repito a la vez que enseño un arrugado billete de diez pavos.

-¿Tienes cambio?

Me vuelve a mirar como si me escanease. Tiene unos bonitos y tristes ojos verdes. Esta vez su mirada se detiene en el trapo mojado que llevo arrugado en una mano. Parece preguntarse si el trapo será lo que parece. Al menos ahora si me ha entendido.

-No, no tengo cambio tan pronto, acabamos de abrir- me contesta antes de darme la espalda y empezar a colocar en un cesto las barras de pan recién sacadas del horno.

Vaya por dios. Fumarse un puto cigarro va a ser más difícil de lo que parecía. No me queda otra opción que hacerlo por las malas.

-Pues entonces quiero una barra de pan.

La tipa se gira hacia mí y me mira como si le hubiese pedido el Santo Grial. Con la mejor sonrisa que soy capaz de poner a las siete de la mañana dejo los diez pavos encima del mostrador. En vez de mirar el billete ella vuelve a mirar el trapo que chorrea en mi mano. El goteo ha formado un pequeño charco junto a mis pies descalzos. La panadera de ojos tristes ya sabe lo que tiene que hacer tras colocar las barras de pan. Con el tono de voz que le pondrías a un yonqui que te persigue pidiéndote un euro me cuenta algo que ya sabíamos los dos.

-No quieres una barra de pan.

-No, quiero cambio para la maquina de tabaco, pero a este paso terminará entrándome hambre.

Mi chascarrillo no parece hacerle tanta gracia como a mí. La tipa resopla, masculla algo entre dientes del tipo “lamadrequetepario” y pone una chapata sobre el mostrador. No me molan las chapatas.

-Me vas a llamar pesado pero… ¿me das mejor una baguette?

Que el cliente siempre tiene la razón es algo que la dependienta está a punto de olvidar a juzgar por su mirada. Instintivamente me separo un poco del mostrador por si se le ocurre hacerme tragar la baguette ahí mismo.

-Te has levantado con ganas de tocar los cojones- me suelta con voz de choni poligonera.

-¿Tengo pinta de acabar de levantarme?


Ella comete el primer error y durante un milisegundo algo parecido a una sonrisa cruza su cara. Tras veintitrés horas despierto tengo pinta de muchas cosas pero no de acabar de beberme un Colacao. Algo en sus ojos verdes me dice que ya no me ve como un gilipollas sino como un gilipollas salao. Agarra una baguette, la pone sobre el mostrador y coge el billete arrugado. Cuando lo estira para meterlo en la caja un puñado de arena cae de su interior directamente sobre media docena de magdalenas. Una carcajada me sube desde el alma hasta la boca pero me la vuelvo a tragar temeroso de que la panadera me haga desayunarme seis magdalenas cubiertas de arena. Tras mirar las magdalenas durante unos segundos eternos ella vuelve sus tristes y preciosos ojos hacia mí como si esperase una solución a tal cagada. A mi me entran ganas de hacer un chiste sobre Ferran Adria y la nouvelle cuisine pero tengo muchas ganas de fumarme un piti y no quiero cagarla ahora que estoy tan cerca por lo que me quedo callado como una puta. Ella vuelve a romper el hielo.

- Lo tuyo es muy fuerte.

- ¿Lo mío?

- Si, a ver que hago yo ahora con esto.

- No te preocupes, los guiris se comen cualquier cosa, Spain is different.

- Toma tu baguette y tu cambio y vete a joder a otra parte anda, que me tienes negra.

- Gracias, eres un sol.

Cojo el pan y el cambio y me doy la vuelta ansioso por darle una calada a un Lucky de una puta vez. Recojo el paquete de tabaco de la maquina como si me acabase de tocar la especial en la tragaperras y antes de llevarme el cigarro a la boca escucho lo que llevaba tiempo esperando.

- Oye…….¿porqué llevas unos calzoncillos en la mano?
kkk
kkkk

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Petting

.

Mientras yo me entretengo poniendo música en el ordenador y bebiéndome la penúltima cerveza ellos discuten a mis espaldas. Discuten por una soberana gilipollez pero como los dos están borrachos la cosa adquiere un dramatismo que me preocuparía si yo no estuviese también borracho y con pocas ganas de preocuparme. Eso si, de vez en cuando meto baza con mi filosofía de todo a cien o les sugiero que escuchen alguna de mis elecciones musicales para que dejen de darse voces un rato. Asombrosamente en ambos casos me hacen caso y atienden a mi cutreconsejo o mi canción. Están más borrachos de lo que creía. El motivo del drama es que él no la ha llamado cuando quedaron en que sí lo haría. Nada nuevo bajo el sol. Un básico en las discusiones de pareja. Ella se mosquea por algo que hace él y él se mosquea porque ella se mosquea. Y viceversa. Hasta infinito. No tengo gran cosa que decirles para que se calmen aparte de recordarles el clamoroso hecho de que es tontería discutir por algo así cuando solo han pasado tres putos días desde que se conocieron. Entre mi maniqueísmo, mi maña como Dj y las cervezas del Lidl poco a poco se van calmando las aguas. Viendo que la solución está cerca echo un órdago y pongo a todo volumen “La princesa de mis sueños” de OBK. Sé que a él le encanta esta canción y satisfecho compruebo como se pone a cantarla a tres centímetros de la boca de ella, dándolo todo como un triunfito en plena gala de expulsión. Ella se derrite, le agarra por el cuello y le mete la lengua hasta el esófago. Sintiéndome Cupido me voy a la cocina a por la penúltima cerveza y al volver compruebo que siguen más pegados que dos siameses. Sereno no lo haría pero como estoy tres peldaños por encima de la serenidad agarro la cámara y tímidamente les hago una foto. Ellos ni se inmutan, están muy ocupados besándose como si se hubieran conocido hace tres días, así que sigo haciéndoles fotos cada vez más cerca y cada vez con menos pudor por parte de los tres. Ya no soy Cupido, soy el puto Terry Richardson. Me siento afortunado por estar aquí y poder retratar tanta vida. Me siento afortunado, si, pero también me siento un puto desgraciado por ser el fotógrafo y no el modelo.
kk
kkk

lunes, 23 de agosto de 2010

Pufo

.

A mi vecino del segundo le quedan como mucho tres telediarios antes de que alguien le meta dos tiros. Yo apenas le he visto el careto a mi vecino en el año que llevo aquí, me he cruzado un par de veces con él en el portal y mis “buenos dias” se han perdido escaleras arriba sin recibir contestación. A mi me la trae floja que no me salude, yo seguiré saludándole por cortesía y porque me da morbo saludar a alguien a quien van a matar. No sé que clase de amistades frecuenta el pavo pero ya va por la tercera vez que alguien lo llama a voces desde el jardín a las tantas de la madrugada. La primera vez pensé que serian unos colegas borrachos pues a las cuatro de la mañana un coche tuneado contra todas las leyes de la estética paró delante del bloque tocando el claxon de manera obsesiva, haciendo ruedas como Raikkonen durante cien metros para dar luego marcha atrás aún más deprisa si cabe y pararse de nuevo frente a la puerta. Mientras tanto el copiloto no paraba de gritar “Tony! Tony! Baja! Baja ostias! Que te queremos ver! Baja cabrón, sabemos que estas ahí!”. Obviamente mi vecino no se llama Tony pero prefiero no dar nombres porque internet es muy hija de puta y paso de ser la siguiente victima. Al final ese día terminó viniendo la policía, sin duda alertada por alguno de los 27 vecinos que estábamos apostados en nuestros balcones viendo el espectáculo. Los malotes se fueron con su coche a trescientos por hora y Tony pudo descansar todo lo tranquilo que le dejase su conciencia. Yo no le di más importancia al asunto pero a los pocos días volvió a repetirse la escena, esta vez sin coche pero con una piba llamándole a voces desde el jardín, instándole también a bajar a la calle. Nunca he escuchado tantos tacos seguidos en boca de una mujer. Yo estaba escondido tras el tendedero y tuve que echar mano del instinto de supervivencia para no reírme cuando ella le gritó: “pinche mamagüevos baja si eres hombre que te voy a cortar las pelotas”. A Tony no le debía de hacer mucha gracia que le castrase una histérica y esta vez tampoco se asomó. La histérica gritó cual Farinelli durante media hora y cuando sus cuerdas vocales no podían más se fue por donde había venido jurando venganza. Aquí ya empecé a sospechar que mi vecino del segundo tenía alguna cuenta pendiente. La tercera vez fue ayer mismo y volvió a repetirse la escena del coche escandaloso y el conductor loco. Después de dar mil voces apenas audibles por encima del atronador volumen del reggaeton que sonaba en la radio y dejarse la goma de las ruedas pegada al asfalto el coche se paró frente al portal y de él se bajaron dos tipos con pinta de haber salido de la peli “The Warriors”. Iban sin camiseta, dejando ver sus músculos hipertrofiados, llevaban más tatuajes que el de Prison Break y por sus voces y aspavientos fijo que acababan de meterse media Colombia por la nariz. Me acojoné un poco y me dieron ganas de meterme en casa y descolgarme por la ventana de atrás con una sabana por si se escapaba alguna bala pero mi curiosidad de gaceto fue más fuerte y tumbado en el suelo del balcón como una sabandija me dispuse a asistir a mi primer asesinato. Los malotes montaron tal pifostio, llamando al telefonillo del segundo hasta quemarlo y haciendo ademanes de ir a trepar por los balcones, que consiguieron que mi vecino por fin saliese de su madriguera. Lo hizo tímidamente por el balcón pero ante los dulces requerimientos de los dos sicarios (baja hijodeputa o subimos a buscarte) no le quedó más remedio que bajar. Según puso un pie en la calle uno de los sicarios le cogió del pescuezo y lo llevó hasta el coche. Lo metieron en la parte de atrás y salieron disparados supongo que en busca de algún descampado. A mi me costo un rato levantarme del suelo del balcón pues estaba muerto de miedo y me temblaba hasta el piloro. Me tumbé en la cama entre sudores fríos y mientras intentaba tranquilizarme no dejaba de pensar en lo que un colega me contó que le habían hecho unos narcos de tres al cuarto a un conocido suyo al que se le había “olvidado” pagar una abultada deuda de drogas. ¿Sabéis lo que es la “corbata colombiana”? No se trata de una elegante prenda hecha con hojas de coca sino de una liquidación de la deuda consistente en rajarle la garganta al moroso a la altura de la nuez y sacarle la lengua por el agujero. Mientras me juraba a mi mismo que nunca me relacionaría con semejante gente y que a partir de ahora iría todos los domingos a misa escuché unas ruedas derrapando y el horrible bombo del reggaeton sonando en la calle. De nuevo me deslicé sibilinamente hacia el suelo del balcón a tiempo de contemplar como una sombra con forma humana salía de la parte de atrás del coche. Nunca he visto a nadie más apesadumbrado. La sombra de mi vecino tardó un par de minutos en recorrer los seis metros que le separaban del portal y una vez ahí apenas fue capaz de meter la llave en la cerradura. Dentro del coche se oían carcajadas pero cuando mi vecino estaba a punto de cerrar la puerta los sicarios bajaron el volumen de la radio y en vez de buenas noches uno de ellos le gritó: recuerda comevergas, tienes tres días! Lo que os decía, tres telediarios.
kkkkkk
kkkkkk

martes, 20 de julio de 2010

Burdel

.

El otro día acabé en un puti. Así de primeras sé que tal confesión no me deja en muy buen lugar pero no os dejéis llevar por la primera impresión y dejadme que exponga los matices atenuantes. A las tres de la mañana de un jueves cualquiera y cuando ya me había metido entre pecho y espalda unos cuantos Green Dragon (bebida de hombres, mucho vodka con algo de menta y un poquito de nada más) preparados por el mejor barman del mundo, el Miki, decidí irme dando tumbos a mi casita pero ya era tarde, había sobrepasado el punto de no retorno. El bar estaba cerrando y los camareros tenían ganas de fiesta. Resulta que habían planeado acercarse a un karaoke de Salou a hacer un rato el ganso. Yo me opuse con mis mejores excusas pero aquí ya me conocen y saben que insistiéndome un poco me apunto a un bombardeo de la OTAN así que sin mucha gana me encontré dentro del coche de un tipo al que no conocía intentando convencerle de que quitase su mierda de música latina y buscase una emisora heavy. Para que veáis que nuestras intenciones eran inocentes diré que en busca del karaoke íbamos cinco tíos pero dos de ellos acompañados por sus parientas y huelga decir que a ninguna parienta le suele hacer mucha gracia meterse con su cari en un burdel. Finalmente aparcamos delante del karaoke de cuyo nombre no quiero acordarme y entramos en busca de risas y gallitos. Nada más entrar al sitio algo me empezó a oler a chamusquina. El local era muy pequeño, la iluminación recordaba a una mazmorra otomana y los cuatro gatos que había en el garito llevaban camisas desabrochadas hasta el ombligo y cadenas de oro sobre el pecho. Mis sospechas fueron en aumento al comprobar que todas las camareras estaban requetebuenas y llevaban menos ropa que Tarzán. Por aquí es bastante normal que las camareras lleven la falda por encima del ombligo así que intenté dejar mis dudas de lado y me acerqué a la barra a pedirme un Absolut con Sprite. Mis sospechas se volvieron certezas al comprobar que una camarera con pinta de ser Miss Vladivostok 2009 se me acercaba y me miraba directamente a los ojos. Las camareras no te miran nunca a los ojos, mucho menos si están buenorras y tú eres un mindundi. Entre balbuceos conseguir pedir mi copa y cuando Miss Vladivostok me pidió diez pavos por mi cubata por fin supe a ciencia cierta que estaba en un puti. Enseguida fui corriendo a contarle mis temores a los colegas y aunque ellos me decían que todo eran paranoias mías ya soy mayorcito como para saber que pensaban lo mismo que yo pero no querían reconocerlo, especialmente ellas, que habian tenido la idea. Nos hicimos lo suecos y empezamos a decidir qué narices queríamos cantar cada uno. A mi me daba mucha vergüenza quedarme a solas delante del micro pero después de asistir al ridículo de alguno de los puteros del lugar intentando cantar algo de Nino Bravo se me pasó el pudor y me decidí a deleitar a la audiencia con mi aterciopelada voz. Por fin llego mi turno y me encaminé hacia el micro sintiéndome algo a medio camino entre un bufón y una stripper. Desde el escenario tenía una visión más completa del antro y mientras lo daba todo destrozando “La Mataré” de Loquillo comprobé que en el lugar más escondido de la barra había un par de tipos cachas, rapados, superserios, con pinta de haber matado con sus manos a dos decenas de bosnios cada uno, que controlaban todo lo que pasaba en el bar y a los que las camareras no se atrevían a mirar a los ojos. A pesar de tener los huevos atenazando mis cuerdas vocales muy mal no lo tuve que hacer pues al terminar mi actuación recibí el aplauso no solo de mis colegas sino también de unos rusos a los que no me atrevería ni a preguntarles la hora. Cuando todos habíamos hecho el ridículo delante del micro (mención especial a la versión de Jhony Tecno Ska interpretada por el Miki y su hermano Iván) salimos de allí corriendo pues ni el ambiente ni los populares precios eran de nuestro gusto. Unos días después le conté mis sospechas a una lugareña amiga mía la cual me corroboró lo que casi todo el mundo sabe por aquí. El karaoke es una tapadera y las camareras te atienden mucho mejor si te subes a una habitación con ellas.
..
.

lunes, 5 de julio de 2010

KISS

.

Despues de ver a KISS en el Azkena puedo asegurar que son los más grandes. Yo a KISS no los había hecho mucho caso nunca porque me parecían una panda de fantoches tocando música moñas. Apenas los había escuchado y solo conocía un par de temas. Uno de los primeros videos musicales que vi de pequeño era de este grupo y recuerdo que senti algo a medio camino entre el asco y el miedo. Me parecía que ser fan de KISS era igual de estúpido que tener como ídolo deportivo a Hulk Hogan. La noche del concierto muchos de los allí presentes llevaban la cara pintada emulando a los componentes del grupo e incluso había algunos fans con el disfraz completo de fantoche y guitarras de mentira. Todos ellos me parecían pardillos sin ningún criterio musical. Mirándolos por encima del hombro yo disertaba a golpe de katxi de cerveza (no pidáis “minis” por ahí arriba que se ríen de vosotros) sobre el sinsentido de adorar a una banda cuya esencia es su apariencia. En plena disertación se apagaron las luces y se desencadenó el infierno. Un infierno habitado por los dioses del rock. Me parece una soberana tontería intentar describir con palabras lo que allí pudimos contemplar. Solo diré que era imposible despegar la mirada del escenario, si pestañeabas te perdías algo. La boca se te quedaba abierta y cuando conseguías cerrarla una sonrisa infantil te cruzaba la cara. Un concierto de rock es un espectáculo y esta gente lo tiene muy clarito. Yo no soy muy amigo de la fanfarria excesiva en los conciertos y me conformo con tres tipos haciendo ruido en un antro de mierda pero lo de KISS es otra cosa. Cada puto euro de tu entrada está bien gastado y mientras ves a Gene Simmons volar por encima del escenario pertrechado con un bajo con forma de hacha y escupiendo sangre solo piensas en lo afortunado que eres por estar aquí y ahora viendo esto. Y cuando llega el final del concierto y los dioses del rock vuelven al cielo te sientes como cuando te acabas un libro que te ha encantado y te da mucha pena despedirte de los protagonistas. Es circo si, pero menudo circo.
.
I was made for loving you

.

God gave rock and roll to you

...

martes, 8 de junio de 2010

Operación bikini

kkkkk

Llevo un mes apuntado al gimnasio pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía pues en esos treinta días solo he aparecido por allí diez o doce veces. Ir al gimnasio solito es aburrido e ir acompañado es tontería porque para hablar es mejor irse al bar. Al menos ya he superado la vergüencilla inicial causada por pasear mi pecholata entre tanto cuerpo hipertrofiado. Todos los gorilas de la puerta de los garitos de la zona (y en Salou otra cosa no habrá pero garitos hay mil) pululan por mi gimnasio y aquello es una orgía de venas hinchadas y gemidos. Todavía no me he echado ningún amigo allí, ni dios me da conversación y por un lado lo prefiero pues casi todos tienen cara de ser los campeones de Trivial de su pueblo. Yo llego con mi mp3 y mi toallita y tras un rato de bicicleta me pongo a hacer pesas y aparatos con la mirada perdida al frente como los caballos de los picadores, no quiero ver a ningún vigoréxico observando como me las veo y me las deseo para levantar treinta kilitos de mierda. El monitor me ha propuesto una tabla de ejercicios pero yo soy algo anarquista también para esto y prefiero revolotear de aparato en aparato dejándome llevar por mis sensaciones. No me dejo llevar del todo pues esas sensaciones casi siempre me incitan a largarme a casa y tumbarme en el sofá. Cuando mis fuerzas flaquean me concentro en el cuerpo de Brad Pitt en El Club de la Lucha y cuando esto no funciona intento recordar lo mal que lo pasé el año pasado en la playa escondiendo la lorza tras el periódico o siendo el único acomplejado que se metía en plena fiesta de la espuma de Pacha con la camiseta puesta. Tras un mes de gimnasio la única diferencia apreciable es que ahora me paso mucho más tiempo en gayumbos delante del espejo. La lorza sigue ahí (odio el cardio) y siendo muy optimista creo que mis dorsales son tres milímetros más grandes. Parte de culpa de esta escasa mejora es que mi gimnasio está en un hotel algo lujoso y el pastón que pago cada mes incluye el acceso a un spa de la ostia. ¿Quién quiere hacerse daño sudando como un pollo cuando puede retozar en agua calentita? La mitad de los días levanto las pesas con prisas para ir corriendo después a tirarme a la piscina, a las aguas termales, a los benditos chorros cervicales, al jacuzzi, al hot tube, al baño turco, etc…. A la sauna que vaya Rita la finlandesa si tiene cojones pero el baño turco es un gran invento. Al minuto de estar dentro me suda hasta el pendiente y, aunque apenas puedo respirar y boqueo como un besugo recién pescado, al salir tengo la sensación de haber eliminado las toxinas de mis últimas veinticinco borracheras. Como el gimnasio cierra a las doce de la noche aprovecho para ir a última hora pues para un tipo criado en pleno secarral de la meseta central es un gustazo tener todo un spa para él solo. Antes de esto la única vez en mi vida que se me ocurrió pasar unos días en un spa tuve una compañía tan maravillosa que a la vuelta estaba más cansado (y contento) que a la ida……mmmmmmmm......¿te acuerdas?
kkkkkkkkkkkk


Gotta get away.........Offspring

kkkkkkkk

kkkkkkkkkkk

martes, 1 de junio de 2010

ورق المرحاض

.
.


Como los caminos del soltero lejos de su tierra son misteriosos el otro día acabé de farra con tres moros. Yo pensaba escribir marroquíes pero ya que ellos no se sentían a disgusto con el apelativo de moro voy a dejar de lado la corrección política. De los tres yo conocía a uno de ellos del verano pasado, de aburrirnos y divertirnos en el Berlín. Los otros dos eran recién llegados y hablaban castellano con la misma soltura que yo hablo moldavo así que la mayor parte de la conversación discurrió en arabe. En esa lengua yo solo sé decir hola, gracias y cerveza así que estuve calladito y pasé el rato recreándome en desentrañar tan guturales sonidos. Mi colega intentaba traducirme el transcurso de la conversación pero realmente no era necesario, por sus gestos y aspavientos hasta un marciano habría sabido que hablaban de alcohol y mujeres. Tan recurrente charla acabó cuando nos dieron unos vasos de plástico y nos echaron del bar. Contra toda lógica decidimos que no nos íbamos a dormir todavía y acabamos en casa de uno de ellos. Aquí es donde quería llegar. Pasamos el rato como se suelen pasar estos ratos, entre canciones, cervezas y risas. Supongo que a todo el mundo le ha pasado que cuando llevas suficiente alcohol encima las barreras lingüístico-culturales desaparecen y el compadreo florece. En pleno florecimiento del compadreo a mi me sobrevino un severo apretón y tuve que ausentarme un momento. El momento se dilató pues antes de iniciar las maniobras de evacuación fui incapaz de encontrar ni el más mínimo rastro de papel higiénico en el baño. Con la tortuguita a punto de asomar ya la cabecita me tocó volver a salir del baño y preguntarle al anfitrión por el papel. Su sonriente respuesta me estremeció: “No papel amigo….agua…mano…“. Como allá donde fueres haz lo que vieres me pareció una falta de respeto salir del baño y ponerme a buscar como un loco algo parecido al papel así que volví a cerrar la puerta y cariacontecido me senté en la taza a despedirme de mi amigo. A lo largo de mi vida he utilizado para limpiarme el orto cosas peores que mi mano y supongo que incluso en alguna ocasión no he podido ni limpiármelo. Pero siempre habían sido situaciones de precariedad y necesidad absolutas y en un entorno digamos hostil. En medio de la civilización, en un baño totalmente equipado, estando de juerga y encima ingenuamente ataviado con mis calzoncillos de “porsifollo” nunca antes me vi en ese brete. Afortunadamente mi culete se portó y efectuó la maniobra de descarga de manera limpia, tipo mojón y no tipo geiser como me temía. Con un felino a la vez que patético movimiento de mis posaderas salté de la taza al bidet y me dispuse a cubrirme de gloria. Por la falta de costumbre, por la borrachera y porque estaba sentado de espaldas me lié con los grifos y me escaldé las pelotas. Si hace unos días alguno visteis pasar por delante de vuestra casa un par de huevos huyendo que sepáis que son míos. Tras unos chorros de agua, algo de jabón y unos frotes tímidos con la mano izquierda me pareció que la zona cero debía de estar ya reluciente y por fin pude subirme dignamente los pantalones. Misión cumplida. Luego me lavé las manos cual cirujano maniaco compulsivo y salí del baño con la mente puesta en la alianza de civilizaciones.
.

Entenderé si alguno no queréis volver a darme la mano.
.
.

martes, 25 de mayo de 2010

Era cierto

.
.
Yo pensando que mi madre lo flipaba cuando antes de mandarme al cole me prevenía para que tuviese cuidadín con lo que me metía en la boca y resulta que tenia razón la pobre. Haberlos haylos. Yo lo más parecido a la droga que probé de crío fue Barrio Sésamo, La Bola de Cristal y el Palo Fumeque, curiosa variedad vegetal con forma de tallo reseco relleno de una especie de pasta blanca esponjosa también reseca. Los chavales nos íbamos a una era a fumarnos el palo entre toses pero con las maneras de un banquero chupando un Cohibas. No recuerdo que el palo tuviese ningún efecto aparte de la sensación de no entender a los mayores. Recuerdo también que sin ninguna motivación estupefaciente sino más bien gastronómica solíamos comernos las flores blancas que caían de unos árboles, no recuerdo cuales, a las que llamábamos Pan y Queso. A mí no me gustaban mucho pero ya empezaba a hacer mis pinitos intentando sentirme integrado en el grupo y me comía las flores sin rechistar. Había casos peores. En mi clase de la EGB había un chaval que se lo comía tooodo. Se llamaba Antonio pero le llamábamos El Caníbal. El Caníbal era un visionario y no contento con beberse el pegamento Imedio y pintarse la lengua con las ceras Manley un día le dio por probar nuevos orificios y se le tuvieron que llevar a urgencias con el tapón del bolígrafo metido hasta la pituitaria. Para acabar con las historietas del cole simplemente quiero hacer una pequeña mención a un jueguecito que practicábamos en clase cuando la seño no miraba. Se trataba de esperar a que algún compañero pendiente de la lección dejase la boca abierta para introducir rápidamente en ella tus dedos sobre los que previamente habías escupido. Era tan asqueroso como suena pero estábamos muy lejos de tener escrúpulos y el juego era entretenido, especialmente si tú tenías buen material por estar constipado. Si el que estaba constipado era otro el juego era algo menos divertido. Mi generación sobrevivió a que tu compañero de clase te metiese un gargajo en la boca, a fumar palos, a comer mierdas y a los inicios de Telecinco. Estamos curados de espanto. Somos superhombres, podríamos comernos el mundo, si quisiéramos o quisiésemos.


.
Creo que ahora las canciones viene con publicidad..

Entre dos aguas.....Paco de Lucía
.

kkkkkkkkkkkkkkkk

lunes, 10 de mayo de 2010

13

.

kkk
kkk

jueves, 6 de mayo de 2010

A mí me gusta Ramoncín

.
.


.
Como un susurro.............Ramoncín
.
Un susurro que recorre la ciudad
Así me llega el recuerdo de ti.
Una luz que se quiebra en la oscuridad
Un gemido que rompe el silencio.
Como el aire te quiero para respirar
Sin tus ojos mi cielo no brilla.
Un deseo se apaga buscándote amor
Como una piedra me abandonas sin vida.

No puedo dejar de querer
No quiero cambiarte por nada.
Gritaré hasta que no salga el sol
Moriré si no estás a mi lado.

Quiero ver lo que tu ves
Y tocar lo que tú tocas
Acariciar toda tu piel
Y tenerte en mi boca

No puedo dejar de querer
No quiero cambiarte por nada.
Gritaré hasta que no salga el sol
Moriré si no estás a mi lado.

Como la sangre
Que no tiene por donde pasar
Así se queda mi vida sin ti.
Una luz que se quiebra en la oscuridad
Una lagrima triste no llega a caer.
A mi lado te siento siempre
Por mi espalda te noto llegar..

No puedo dejar de querer
No quiero cambiarte por nada.
Gritaré hasta que no salga el sol
Moriré si no estás a mi lado.

Quiero ver lo que tu ves
Y tocar lo que tú tocas
Acariciar toda tu piel
Y tenerte en mi boca

No puedo dejar de querer
No quiero cambiarte por nada.
Gritare hasta que no salga el sol
Moriré si no estás a mi lado.


kkkkkkkkk

viernes, 30 de abril de 2010

Vida laboral

.

Me gusta mi trabajo. No es el que siempre soñé, más que nada porque yo nunca soñé con ninguno a excepción de ser ciclista y ganar el Tour de Francia tras una agónica escapada en solitario subiendo Alpe d’Huez, pero no está mal del todo. Los he tenido mucho peores. Con diecisiete añitos repartía propaganda por todos los buzones de la periferia de Madrid, comiendo bocatas sentado en una acera, meando en portales y cagando en bares. Un año más tarde me pasé el verano recogiendo cartones y barriendo las naves de los almacenes del puto Corte Inglés en Valdemoro. Para el que no las conozca he de decir que estas naves rivalizan con el Pentágono por el puesto de edificio más grande del mundo. Si alguien no me cree aquí está la prueba. Barrerse cada noche esas naves pertrechado con un cepillo y un recogedor le hacen a uno darse cuenta de la inmensidad del universo y de la necesidad de estudiar más. El verano siguiente dejé de barrer y pasé a entumecerme durante ocho horas en un túnel de lavado de cajas de plástico llenas de mierda, también en el puto Corte Inglés. La única vez que se me ha escapado una lagrimita el día de mi cumpleaños fue ese año, pues me pasé tan señalado día tosiendo entre vapores de agua, metiendo y sacando cajas a destajo bajo la atenta mirada y las voces del jefe más hijodeputa que he tenido nunca. Desde ese día hasta hoy he procurado siempre tener libre el día de mi cumple. Acabé tan harto y reumático que decidí dejarlo y me pasé el resto del verano vendiendo polos y Risketos con mi novia en un kiosco de mi pueblo. La novia me dejó y yo me piré a Irlanda a lavar platos y quitar cuatro dedos de grasa quemada en el fondo de marmitas dignas de una fiesta vikinga. El curro era una mierda pero confiaban en mí y esa época sigue estando en el top tres de los mejores momentos de mi vida. Al volver a mi querida tierra empecé de nuevo a currar en el Corte Inglés de los cojones, esta vez como mozo del centro más concurrido de España, el de la calle Preciados. Empaquetar comida en cajas de cartón y repartirlas por todo Madrid eran mis funciones. Ahí es donde decidí ponerme a estudiar caros cursos de fotografía para prosperar un poco y para no dejarme todo el sueldo en la barra del bar. Gracias a esos cursos conseguí entrar al laboratorio fotográfico de la empresa y disfrutar de las broncas del segundo jefe más hijodeputa que he tenido nunca. El curro tampoco era la bomba pero aprendí un montón sobre la perversión humana debido a que la gente no sabía que el carrete con las fotos de su última fiesta sadomaso lo iban a revelar dos tipos enfermos deseosos de carne fresca. Os sorprendería saber lo que la gente es capaz de meterse por el ojete. ¿Alguna vez os han derramado cera ardiente sobre el agujero del culo mientras un tenso lazo de cuerda os deja las pelotas del color y tamaño de una cebolla? A mí tampoco pero sé que es una práctica bastante extendida en algunos circulos. Tras dos años revelando sonrisas y polvos me llegó la oferta de Fotocasa y mandé a la mierda de una vez el puto Corte Inglés de los cojones. Suponía mi primer curro oficial con la cámara en la mano y a mí me sonaba a gloria. Al principio tenía contrato de quince días al mes por lo que me tocó pluriemplearme ya que en esa época yo vivía en pecado con la novia que me había dejado unos renglones más arriba y teníamos que pagar el alquiler. El curro en Fotocasa no lo voy a explicar otra vez porque ya me explayé bastante hace tiempo. Para los otros quince días del mes me salió un curro montando y desmontando escenarios. En este curro me engañaban con el sueldo y también con el trabajo. Te jugabas el pescuezo esquivando los hierros que se les escapaban a los otros fumetas fumaos y te pagaban poco, tarde y mal, si es que te pagaban. Gracias a la burbuja inmobiliaria pude empezar a currar todo el mes en Fotocasa y por culpa de la burbuja inmobiliaria nos despidieron a todos cuatro años después. Luego vino el paro y ahora tengo este trabajo del que os quería hablar hace un rato aunque creo que me he enrrollado un poco. Casi mejor que lo dejo para otro día. Como adelanto diré una vez más que lo peor de mi curro es aguantar a gente sin educación (aunque los que me sacan de mis casillas son los que van de graciosos y que a pesar de no tener ni puta gracia reciben el aplauso de su séquito, con los maleducados cuento hasta cien y se me pasa pero con los que van de graciosos no puedo y algún día me van a poner una reclamación) y que lo mejor de mi curro son las sonrisas del resto de la gente. Hoy he vuelto a ver a Lara, una niña de dos años que está loca por Elmo y que se pasa las horas sentada en su carrito delante del muñeco mientras este se hace fotos con cualquiera. Hoy Lara llevaba puesta una camisetita blanca estampada con la foto que le hice la semana pasada en brazos de su mejor amigo rojo. Me gusta mi trabajo.
.

sábado, 24 de abril de 2010

Mudancita

.
.
Tenía ganas de darle un giro radical a mi vida y he cambiado de sitio los muebles del salón. El salón llevaba días con el aspecto de la Zona Cero pues durante semana y media he disfrutado en casa de la presencia de una cuadrilla de currantes que ha modernizado la paleolítica instalación eléctrica y ha hecho desaparecer una chimenea que solo servía para poner la tele encima pues dime tu a mí qué cojones pinta una chimenea de mentira en un apartamento de veraneo. Respirad. Por la cantidad de polvo que dejaron en casa yo diría que los albañiles quitaron la chimenea limándola con un cortauñas pero por el estruendo que montaron sé que lo hicieron a ostia limpia. Para romper la colosal piedra de mármol negro que hacía de encimera y que no había dios que bajara por la escalera aprovecharon a que yo tuviese el día libre, una buena resaca y ninguna gana de salir de entre las sabanas para acometer la faena de desintegrarla a martillazos hasta convertirla en fragmentos del tamaño de un quark. En pleno fragor de la batalla salí de la habitación para asegurarme de que el ruido lo hacían los albañiles y no los jinetes del Apocalipsis pero cuando salí al pasillo había una nube de polvo negro en la casa que ríete tu del volcán ese así que me volví a la cama, me metí una sobredosis de Espidifen y me puse el “Dúo de las Flores” a todo trapo en los auriculares.
.
Como os digo los albañiles ya se han ido y aprovechando que tenia que limpiarlo todo he decidido cambiar los muebles de sitio. Iba a enumeraros los cambios y me he dado cuenta de que solo he cambiado de sitio el mueble del salón y la tele. Parece poco pero a mí me llevó una hora de sudar como un nazareno conseguir mover el mueble de una pared a otra. El cabrón es más viejo que la tos y aunque está hecho de contrachapado el chapado debe ser de uranio enriquecido. Cuando conseguí llegar al otro lado del salón descubrí que los albañiles se habían llevado la conexión de la antena a la otra esquina de la habitación, supongo que suponiendo que ahora que no había donde apoyar la tele era de suponer que esta iría en el mueble, bien supuesto, y supuestamente dando por supuesto que el mueble se quedaría donde estaba, mal supuesto. Por eso he cambiado de sitio la tele. La tengo puesta en una especia de taburete de bar junto a la toma de antena porque paso de volver a mover el mueble.
.
El siguiente paso es redecorar un poco la casa y hacerla más mía aunque no sea mía. La decoración actual sigue el patrón arquetípico del piso playero, con sus conchas, sus jarrones con arena y piedras, sus motivos florales y toda aquella figurita o adorno que le han regalado a mi madre a lo largo de su vida y que la mujer ha traído aquí por no tirar a la basura. La mejor pieza de la colección es una perdiz disecada pero también tenemos joyitas como un cuerno de toro, un buda de escayola, una botella forrada con etiquetas de puros, dos colmillos de marfil más falsos que un amigo del facebook grabados con lo que parece ser un resumen del Código de Hammurabi y en la cocina una foto enmarcada de un jamón.
.

viernes, 23 de abril de 2010

Increíble

kkkkkkkkkkk
Olé, olé y olé pocholo Simeone. Es una lástima que no os pueda/deba contar todo lo que me pasa. ¿Sabéis eso de que al día siguiente de la borrachera te arrepientes de muchas cosas que hiciste y te hubiera gustado haber estado en otro sitio haciendo otra cosa? Pues eso me pasa a mí hoy……pero al revés. Me arrepiento de todo lo que no me atreví a hacer anoche y quisiera haber estado en el mismo sitio muchas más horas. En fin, hay que tener cuidado con lo que uno desea. A ti que no me lees ya se te habrá olvidado o te estarás arrepintiendo pero yo voy a estar unos días dándole vueltas al asunto. Y lo que me has dicho antes de subirte a tu coche pienso recordártelo hasta que pidas una orden de alejamiento…si no recuerdo mal ha sido algo así como “ciao, tenemos algo pendiente”. No es la primera vez que me haces sentir como el tío más envidiado del lugar pero sí es la primera vez que me dejo llevar y ahora me siento como un idiota por no haberme dejado llevar antes. Eso sí, me da en la nariz que hemos quedado un pelín mal delante de nuestros amigos. A lo mejor nos hemos canteado un poco. Un taburete de bar está hecho para una sola persona, si se sube una encima de otra es probable que a la gente le de por hablar. Que me quiten lo bailao. Mañana me tocará explicarle al Miki porque me fui a casa con él y no contigo pero me la trae al fresco. Ha sido increíble y ya está. Antes de acabar solo quiero recordarte una cosa e informarte de otra aunque ni siquiera sepas que este blog existe. Te recuerdo que me has pedido que te haga unas fotos y te informo de que tengo un chupetón en el cuello.
kkkkkkkkkkkkkkkk
Un clásico de mi juventud que viene que ni pintado...

.

kkkkkkkkkkkkkkkk

miércoles, 21 de abril de 2010

Gusanillo

Para una vez que muevo el culo y me voy a la playa de noche a hacer fotos para intentar subir alguna al blog a la vuelta descubro que me dejé el lector de tarjetas en Madrid y que hoy también os quedáis sin foto. Pero como ya me picaba el gusanillo de subir algo aquí os dejo a modo de placebo unas canciones de Placebo. No estoy especialmente orgulloso de este último juego de palabras pero lo tenía tan a huevo que no he podido evitarlo.

.

.



.


.

.

jueves, 15 de abril de 2010

Primavera (soy un moñas)

.




.


Te quiero..... La Habitación Roja
.
No me canso de hablar de amor,
es una forma de ahuyentar mi dolor,
no te encuentro y no sé dónde estoy,
te he esperado tanto, te he esperado tanto.

No he aprendido la lección,
lo he vuelto a hacer pero he vuelto a nacer,
te quiero y tengo miedo
pero lo sigo haciendo, pero lo sigo haciendo.

Te quiero tanto,
te adoro y mi llanto
no me deja mirarte a la cara.

Lo he pensado tantas veces
y aunque tú no me quieras,
no lo haré, no, no me dejaré vencer.

Y no es algo premeditado,
me oprime el pecho y no me deja respirar.
Estoy locamente enamorado,
mi enfermedad dura ya muchos años.

Me hace ver cosas que nadie puede ver,
me hace escuchar lo que nadie puede escuchar,
pero a la hora de hablar
tan sólo puedo gritar.

Te quiero tanto,
te adoro y mi llanto
no me deja mirarte a la cara.

Lo he pensado tantas veces
y aunque tú no me quieras,
no lo haré, no, no me dejaré vencer.

Te odio y siento
que he perdido tanto tiempo,
y ahora tiemblo, estoy enfermo.

Lo he pensado tantas veces
y aunque tú no me quieras,
no te importará que yo quiera volar.

.

miércoles, 14 de abril de 2010

La chica de ayer

.
He visto su preciosa melena rubia cortada a capas cuando aún le quedaban doscientos metros para pasar junto a la tienda. No suelo rezar pero en ese momento he rezado para que tuviese un ticket para ver una foto y aún no había dicho amén cuando he visto que se sacaba un ticket del bolsillo de sus apretados vaqueros. Le he dado gracias al dios de los enamoradizos, me he atusado el pelo, he puesto mi mejor sonrisa y la he saludado con un chulesco “hiii” teniendo mucho cuidado de que no se me cayese la baba. Le he enseñado la foto, ella no se ha gustado (esta chica saldría guapa en una foto aunque estuviese de espaldas a doscientos metros y de noche) y cuando parecía que lo nuestro se había acabado me ha preguntado “do you like working here?”. Era una pregunta inocente pero a mi hormonado y necesitado cerebro le ha sonado a “do you want to fuck me right here right now?” así que me he dejado llevar y le he resumido mi vida antes de preguntar por la suya. Cuando me ha dicho que era de Belfast he visto el cielo abierto y balbuceando le he contado que yo he estado un par de veces allí y que me encantó pues es uno de los mejores sitios del mundo para hacer fotos. Ella no paraba de reírse pues le hacía mucha gracia que cada tres palabras yo dijese “fuck” así que he empezado a decir “fuck” cada dos palabras. Gracias a dios en mi época en Irlanda conocí a bastante gente de Belfast y mi imitación de su acento ha cosechado un gran éxito. Desgraciadamente para ella y sobre todo para mí no soy tan guapo (y vestido de explorador menos aún) ni tan lanzado como me gustaría además de que no podría ser su padre pero sí su tío por lo que ha llegado el dramático momento de despedirnos. Ella sabe de sobra cual es su efecto en los hombres y a mí se me veía el plumero a una legua por lo que cuando le he dicho “nice to meet you” ella me ha contestado, con una caída de ojos que tardaré en olvidar, “I know”. A estas horas ya me habrá olvidado para siempre pero yo sigo aquí, pensando en ella, en su corte de pelo, en sus brackets, en sus ojazos y en todo lo demás. Nunca sabrá que el día que la encontré y la perdí terminé escribiendo sobre ella. Y lo que más me jode es que no sé como se llama, aunque algo tan bonito solo puede tener un nombre, Angel.
.
Allá donde estés te dedico esta canción porque eso es lo que has hecho tú conmigo hoy, volverme loco...
.


.

domingo, 11 de abril de 2010

Houdini

.
El otro día acompañé a un colega a ver a mi vecina la que vende cosa fina. La tipa es una señora algo mayor que sale de su casa con la bata y las chancletas y mientras pasea al perro hace negocios. No creo que sea una buena señal que sus palabras al verme fueran “hombre, ¿cuándo has venido? ¿hasta cuándo te quedas?” con un timbre de voz que sonaba a caja registradora. Después de verla mi colega y yo nos fuimos al Berlín. En el Berlín ya no está Miki y se le echa mucho en falta. Él tiene curro en otro bar en el que me imagino que también echaré raíces. En lugar de Miki ahora el Berlín tiene como camareras a dos rubias, una con acento argentino y la otra con ojos azules. No está mal. El año pasado el camarero del Berlín acabo durmiendo muchas noches en mi casa. Estaría bien que se repitiera la misma historia este año. Miki puede venir también si quiere.
.
Uno de los personajes que había el otro día en el bar era un mago algo borracho que nos impresionó con sus trucos de cartas. El tío era bastante bueno y me dejó flipado acertando cartas o haciéndolas desaparecer de la baraja y aparecer en su bolsillo. Si culito veo culito quiero así que decidí enseñarle al mago mi mejor truco. Hice desaparecer su mechero y lo volví a hacer aparecer en mi bolsillo cuando el mago se había ido. .


kkk

kkk

domingo, 4 de abril de 2010

¿Hay alguien ahí?

.
No sé vosotros pero yo ya estoy moreno. Bueno, más que moreno digamos que tengo quemados los brazos, de codo para abajo, el cogote y la jeta. Más el cogote que la jeta porque ya sabemos todos que las fotos es mejor hacerlas de espaldas al sol. Aparte de currar no he hecho gran cosa desde que llegué, más que nada porque dos días después de mi llegada vino mi familia al completo a hacerme una visita y su presencia en casa me cohibe a la hora de malvivir. Además, en mi primera noche aquí, media hora después de aparcar el coche tras 616 kilómetros de travesía, se me ocurrió bajar a comprar pan para la cena, me equivoqué de acera, me encontré con el Miki y con el Jhony y acabé la noche abrazado a una botella de José Cuervo. Al día siguiente era mi primer día de curro y yo llegué con resaca de tequila. Me sentí como un desgraciado one more time y one more time me mentalicé para no repetir los errores del año pasado. No considero un error emborracharme con colegas pero si hacerlo todos los días, más aún si al día siguiente tienes que pasarte ocho horas de pie derecho bajo el sol y más aun si tienes menos dinero que uno que está buceando. Ya os contaré al final del verano como ha ido la cosa aunque seguro que ya os hacéis una idea de por donde van a ir los tiros.
.
Escribo esto sentadito en la terraza, con un tinto de verano a la izquierda, un cigarro a la derecha y el sol del atardecer pegándome en la jeta. Mi familia ha salido un rato a armar escándalo a otra parte y suenan los Led Zeppelin en la radio. A gusto lo que se dice a gusto no estoy casi nunca pero en estos momentos estoy muy cerca.
.

lunes, 29 de marzo de 2010

En blanco

.
Me he vuelto a la playa a currar. Debería tener muchas cosas que contar y de hecho las tengo, o no, lo que seguro que no tengo son muchas ganas. No me pasa nada malo, ningún drama existencial auto inventado de los míos, ninguna razón de peso para excusar mi absentismo bloguero. Pero sentarme aquí me cuesta un huevo y cuando estoy sentado me las veo y me las deseo para escribir tan solo setenta y ocho palabras.
.
.

domingo, 7 de marzo de 2010

Yo estuve allí

.

.
La foto de hoy es posiblemente la más fea que he puesto nunca en el blog. La foto es lo de menos, lo importante es el cartel. He estado haciendo fotos de mi segunda casa, el bar La Calle, y dentro del almacén me he encontrado pegado a la puerta este incunable realizado por Sebas que yo pensaba que se habría perdido con el tiempo. Es el cartel anunciador del primer y creo que último “Cerrock”. No es difícil imaginar que tal evento consistía en irse a un cerro a dar guitarrazos. Fijaos en la fecha, era el año 97. Un año antes habíamos acudido a aquel legendario Festimad (The Smashing Pumpkins, Rage Against The Machine, etc) que supuso el pistoletazo de salida para la avalancha de festivales veraniegos que desde entonces se celebra cada año. Digo esto para dejar bien clarito que los colegas y un servidor estabamos ahí desde el principio, que fuimos pioneros en algunas cosas, al menos en mi pueblo. Pioneros con muchas ganas de hacer cositas distintas, de demostrar que sabíamos hacer algo más que fumar porros. Como he dicho la idea era simple, juntar a gente en un cerro para menear la melena y bailar pogos al son de la música en directo. El cartel lo componían las dos bandas punkis del pueblo, San Juan de Dios y Suburbia. Entre ambos grupo había un pequeño pique por aquel entonces que afortunadamente se arregló muy bien con el tiempo. Los míos eran los Suburbia, más que nada porque yo era el batería, y mientras que los San Juan de Dios le gustaban un poquito más a la gente los Suburbia hacíamos mejor música (el blog es mío y doy la versión que me sale de las narices). Ellos cantaban en castellano y hacían punk kalimochero (dicho sin menosprecio ninguno, yo bailo pogos como el que más) y nosotros cantábamos en inglés y hacíamos una especie de punkrock en busca de un estilo definido pero muy verde todavía. Pero sonábamos bien, ellos y nosotros. Aquel pique se quedó en nada con los años y ahora solo me quedan buenas amistades y un montón de grandes recuerdos tras haber compartido escenario (y cuando digo escenario me refiero a escenarios de verdad pero también a chiringuitos, aceras, matorrales, salones de casas okupas, descampados, antros oscuros, etc) con un grupo mítico de Ciempozuelos como San Juan de Dios. Ellos son míticos y los Suburbia somos legendarios.
.
Aquella noche de verano del 97 conseguimos congregar en un cerro bien apartado del pueblo a unos cincuenta o sesenta punkis y no punkis. Teníamos un generador de gasoil que hacia un ruido de mil demonios, un par de pantallas de sonido, tres o cuatro amplificadores, un trozo de cerro más o menos plano para montar el campamento, una hoguera y muchísimas ganas de fiesta. El escenario era otra vez el puto suelo pero ahora rodeados de matas de tomillo y la iluminación no fue un problema pues a los punkis de mi pueblo les das cuatro bombillas, seis metros de cable y tres palos de escoba y te montan un despliegue de luces que ríete tú de U2. También teníamos kalimocho para una guerra y seguro que alguien se llevó algo ilegal. Tocar en un cerro al aire libre utilizando el equipo más barato que has podido comprarte es jodido. Básicamente porque el que toca no escucha la música. Se la lleva el viento. Los que están dándose patadas delante de las pantallas puestas a todo trapo tienen más suerte pero los músicos básicamente tocan por intuición, sin tener muy claro si estarán acompañando bien la canción o se estarán yendo por los cerros, nunca mejor dicho. Además de esto recuerdo que a mi constantemente se me escapaba la batería cerro abajo porque no estaba clavada al cerro y yo talento no tengo pero le pego con muchas ganas. Estos pequeños contratiempos se quedaban en nada cuando veías delante de ti a un montón de gente bailando tu música como posesos en medio de la nada e iluminados por cuatro bombillas y una hoguera. Como colofón a los conciertos ambos grupos nos hermanamos en tan agreste escenario y tocamos juntos un par de temas. Ese solo fue el colofón a los conciertos porque el cachondeo siguió toda la noche (aunque estuvo apuntito de terminar de golpe cuando al Pepelu se le ocurrió avivar la hoguera con la garrafa de gasolina y ocurrió lo que os imagináis) y finalmente la fiesta acabó como tiene que acabar cualquier fiesta punki que se precie, con la llegada del alba y de la Guardia Civil.
.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Philip Marlowe

.
.
"El sentido común es el defensa que un lunes por la mañana sabe que habría podido ganar el partido si hubiese formado parte del equipo. Pero no juega nunca. Está en los graderíos con una botella en el bolsillo".
k
Playback, Raymond Chandler
kkkkkkkkkkkkk
kkkk
kkkkkk
kkkkkkkkkkkk

jueves, 25 de febrero de 2010

Cobaya

.
.
Creo que ya os he contado alguna vez que me suelo cortar el pelo en una escuela de peluquería que hay cerca de Atocha. No es que vaya de guay, que también, sino que solo me cuesta cinco euros y me siento bastante más atendido que en mi pueblo, donde te clavan doce pavos y en diez minutos te espabilan con el corte de pelo estándar del ciempozueleño medio. En la escuela me tiro una hora sentadito en mi sillón, contando por esta boquita como quiero que me lo corten, cogiendo ideas de catálogos con modelos que estarían guapos hasta con la calva de mi padre y siendo supervisado cada pocos minutos por el profesor no vaya a ser que un alumno fumeta te la líe. Eso es lo malo, si te toca la más lista de la clase te deja tan guapo que no te besas porque no te llegas pero si te toca el más cerril es mejor que te lleves una gorra por si acaso. A mí una vez y por innovar demasiado me dejaron como a Bimba Bose. El corte de pelo en cuestión se llamaba “desconectado” y consistía en una especie de pelo a tazón picasiano, con un flequillo asimétrico que me tapaba un ojo si y otro no. Hay que ser muy pero que muy guapetón para no parecer idiota con ese pelo y a mí me tocó aguantar un pitorreo bastante majo en mi pueblo. Desde entonces no he vuelto a desconectarme el pelo y he seguido caminos menos arriesgados, pelo corto por los lados y revuelto por arriba, un básico. El otro día volví a la escuela para que me podasen un poco y llegué tan pronto que acababan de abrir y yo era el primer cliente-cobaya del día. Me pasaron al lavadero y una simpática alumna llamada Alba me lavó el pelo durante un buen rato. Me chifla esta parte, me encanta meter la breva debajo del agua tibia y sentir las manos de la peluquera sobeteándome. Me relajo tanto que algún día se me va a escapar una baba. Una vez lavadito me dirigí con mi toalla en la cabeza hacia uno de los sillones frente a los espejos y esperé hasta que vino el profesor, me preguntó como me lo quería cortar, me giró un par de veces la cabeza con la mano, me pasó la mano por el pelo y me dijo: “hoy te lo voy a cortar yo y no te vamos a cobrar ¿vale?...chicas venid aquí”. Las “chicas” eran veinte alumnas de primer curso de peluquería ansiosas por asistir a la primera demostración práctica de corte masculino. Menudo papelón. Toda la clase se situó detrás de mí y durante una eterna hora y media estuvieron mirando mi cogote con atención. Yo no sabia donde mirar pues tenía delante un espejo donde veía a todas las chicas y donde todas las chicas podían ver mi cara de “no me da ninguna vergüenza que me miren fijamente veinte chicas, estoy súper bien”. El profesor se tomó con calma la explicación de cada paso a seguir con momentos especialmente bochornosos como cuando dijo “acercaos más chicas” y teorizó sobre los distintos tipos de cabello poniendo como referencia mi débil y escaso pelo mientras las chicas me rodeaban en una especie de melé y yo me maldecía por no haberme restregado los oídos con más fuerza al ducharme. Justo cuando ya estaba a punto de acabar el corte al profe lo llamaron por teléfono y el muy cabrón se largó a contarle su vida a alguien dejando solas a las alumnas. Todos sabemos qué pasaba cuando íbamos al cole y el profesor se piraba de clase, risas, paridas, jolgorio en general y cuchicheos. Todo ello a mis espaldas. Yo intenté participar de ese jolgorio con un chascarrillo que obtuvo un éxito discreto entre la audiencia así que cerré la boquita y me concentré en leerme con sumo interés los ingredientes de la gomina. Cuando el profesor volvió me dio los últimos retoques, me secó el pelo, me lo peinó con cera y como colofón giró la silla para que toda la clase viese el resultado de frente. Esto era demasiado tentador así que no me pude aguantar y pregunté: ¿Cómo estoy chicas? Y por primera y seguro que última vez en mi vida veinte chicas me dijeron a la vez: “estás muy guapo”.

.