lunes, 12 de enero de 2009

Mierda en polaco se dice Guwno

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Después de pasarme medio día con mi padre en el hospital y de ir a Madrid a por un informe medico totalmente inconcluyente no me apetecía estar en casa y, como no, me he ido a tomar una caña con el Marina. Hemos estado en el bar de al lado de su casa, donde vamos cuando no queremos salir pero tampoco aguantamos en casa. El bar se llama “Los Peña” pero como ahora lo regentan unos chinos lo llamamos “Peña Town”. La cosa es que no había ni dios, como casi siempre, y los pocos que allí estábamos, dos obreros de la construcción polacos (Voltek y Marek), dos parados españoles (Miguel y Míguel) y los dos dueños chinos (Lisa y Nicolás) hemos terminado charlando juntos. Que me maten si me he aburrido. Además de los típicos lugares comunes en las relaciones internacionales primerizas (el fútbol, el tiempo, los tacos) hemos conseguido un nivel de hermanamiento bastante divertido y algunos descubrimientos antropológicos inesperados. Después de confesarle a Lisa todo avergonzado que llevo dos días sin ducharme ella me ha dicho que eso no es nada, que Nicolás, su marido, se ducha una vez al mes. Por las palabras de Voltek sé que los todos los polacos se deben dinero unos a otros y no son muy amigos de pagar. También he asistido en directo a un ejemplo precioso del choque de civilizaciones a pequeña escala. Hace casi dos años Voltek se pillo tal pedo en el bar que Nicolás, el dueño chino que se ducha poco, tuvo que llevarlo a su casa en coche. Voltek le dijo a Nicolás que le iba a dar diez euros por el favor. Sin duda Voltek lo dijo porque estaba borracho y porque sabía que los polacos no pagan. No se habían vuelto a ver desde entonces pero a Nicolás no se le olvida una cara y mucho menos un billete de diez pavos y hoy se los ha pedido a Voltek, que extrañamente ha pagado. Lo habrá hecho porque sabe que no es cosa de llevarle la contraria a Nicolás. Es un tipo de armas tomar. Literalmente. No os digo la razón por la que se vino de China porque no quiero mandarlo a la cárcel y porque me da miedo que se entere de que voy por ahí largando lo suyo y me haga a mi lo mismo que le hizo a otro chino y que es la razón de que se largase al otro lado del mundo. Al final hemos terminado echando una partida de billar todos juntos y dándole una lección a la puta ONU y al puto mundo loco en el que vivimos y ya que había que competir hemos decidido no hacerlo por nacionalidades o banderas sino que hemos hecho dos equipos formados por un chino, un polaco y un español. Yo me he equivocado eligiendo al polaco para mi equipo. Mientras que Marek, en el otro equipo, era un virtuoso, mi polaco (Voltek el Tragavodkas) veía dos bolas blancas. Nos hemos reído tanto que la vecina de arriba ha bajado al bar a cortarnos el rollo y la partida. Al menos me ha dado tiempo a utilizar mi golpe ganador y meter la negra cuando no tocaba.

Muy buena gente…
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya, tu golpe ganador es igual al mío...
¿Cuándo quedamos, para ver quién mete la negra antes?

miguelan dijo...

La verdad es que queria ir contigo a unos billares muy cinematograficos que hay en Gran Via ("Shooters", ¿los conoces?) pero lo malo es que no se puede fumar y yo sin una pava de cigarro en la comisura de los labios no se jugar al billar. En la barra si se puede fumar y tienen Guinness de barril!! por lo que de todas formas habra que ir...
Un abrazo...

Anónimo dijo...

¡¿No se puede fumar en 'Shooters'?!
Diablos, es evidente que vivimos en medio de la decadencia espiritual más horrible... La última vez que estuve allí (y la única), casi le rompo el taco en la cabeza al papanatas con el que estaba jugando...
Donde vimos al Liverpool (¿recuerdas mi remate de bombilla-volea?) hay un par de mesas, pero tienen más inclinación que el Angliru...

miguelan dijo...

Yo siempre que voy a un bar y me siento en una mesa (especialmente la terrazas de verano) lo hago en la que esta coja y me paso los primeros diez minutos inventando movidas para conseguir calzarla. Podemos ir al irlandes de billares al 23% de desnivel y lamparas rotas por la euforia y si eso me llevo "Guerra y Paz" de Tolstoi para calzar el billar. Espero ganarte porque si me ganas tu a mi no va a quedar ni rastro del mobiliario...

Anónimo dijo...

Pues tú dirás, Tomás...
Me encuentras fijo en la biblioteca de la UNED de Ciudad Universitaria.
Cuando te apetezca...

Jack Ojobullet dijo...

Encuentro muy interesante su historia de "Mierda en polaco se dice Guwno", gracias por haberla compartido.
Me muero de ganas por saber lo que hizo su amigo Chino, hahahaha, aunque no sepá ni quién es él ni quién es usted ni nada.
¿Podría al menos contarme por qué vinieron los Polacos a España?